El Plan México requiere una arquitectura institucional que permita coordinar las capacidades del Estado, los recursos públicos y la participación privada para cumplir sus 13 metas y 18 acciones, planteó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, durante la presentación de un informe sobre la transformación del Estado.
El documento “State Transformation for Plan México: A Mission-Oriented Approach to Delivering Shared Prosperity”, elaborado por Mariana Mazzucato y Lara Merling, fue presentado el 22 de septiembre de 2026 en el auditorio Alfonso Caso de la UNAM, con la participación del secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora.
Lomelí consideró que el estudio convierte la aspiración de alcanzar una prosperidad compartida en una pregunta concreta sobre cómo organizar las instituciones y los instrumentos necesarios para llevar el plan a la práctica. También señaló que el informe plantea un caso de prueba en la cuenca de Tula.
Dos retos pendientes para la ejecución
El rector identificó dos vacíos en la propuesta: la falta de una secuencia temporal explícita entre la ampliación de la base fiscal y la recuperación de la inversión pública, así como la ausencia de una restricción externa claramente incorporada al esquema de trabajo.
A pesar de esas observaciones, Lomelí sostuvo que el informe constituye un punto de partida relevante para discutir la arquitectura institucional que México necesita para ejecutar sus políticas de desarrollo.
Mazzucato explicó que las metas del Plan México están interrelacionadas y que ninguna secretaría controla por sí sola todos los instrumentos requeridos para cumplirlas. Por ello, propuso construir mecanismos de coordinación que permitan al Estado actuar de manera conjunta y orientada a objetivos específicos.
Coordinación de bancos de desarrollo y compras públicas
Entre las recomendaciones mencionadas durante la presentación se encuentra la coordinación de los bancos de desarrollo, como Nacional Financiera, Banobras y Bancomext, bajo la rectoría de la Secretaría de Hacienda. La propuesta parte de que estas instituciones cuentan con activos importantes, aunque operan con estructuras de mando fragmentadas.
El informe también plantea aprovechar las compras públicas como una herramienta para orientar los mercados y promover transformaciones productivas. Asimismo, sugiere convertir problemas como la informalidad y la concentración de mercado en oportunidades para fortalecer la economía nacional.
Metas de contenido nacional e inversión
Édgar Amador Zamora destacó que el estudio analiza cómo fortalecer las capacidades del Estado mexicano para coordinar recursos públicos y privados, además de atender fallas del mercado y aprovechar las oportunidades derivadas de la reorganización de las cadenas de suministro y el desarrollo de nuevas tecnologías.
El secretario recordó que entre los objetivos del Plan México se encuentran lograr que 50 por ciento de la proveeduría y el consumo nacional de sectores estratégicos se realice en el país, aumentar 15 por ciento el contenido nacional en las cadenas globales de valor y alcanzar una inversión equivalente a 28 por ciento del Producto Interno Bruto para 2030.
Estos objetivos abarcan sectores como el automotriz, aeroespacial, electrónico, de semiconductores, farmacéutico y químico.
Universidades y centros de investigación, parte de la estrategia
Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía de la UNAM, señaló que el trabajo de Mazzucato invita a reconsiderar el papel del Estado, las instituciones públicas y la innovación en el desarrollo. También destacó la importancia de vincular el conocimiento académico con las decisiones públicas.
La Facultad de Economía desarrolla además un estudio sobre política industrial para fortalecer las capacidades productivas nacionales, por encargo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
Por su parte, Lucero Ibarra Rojas, directora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, subrayó que las universidades y los centros públicos de investigación cuentan con capacidades para identificar problemas, formular alternativas y contribuir a las prioridades nacionales.
La discusión presentada en la UNAM coloca la coordinación institucional como uno de los principales desafíos para que el Plan México pase de sus metas generales a mecanismos concretos de ejecución, seguimiento y evaluación.

