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Toros de Tijuana buscan construir una dinastía tras conquistar la Serie del Rey

Los Toros de Tijuana conquistaron su tercer campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol al vencer a los Olmecas de Tabasco en seis juegos de la Serie del Rey 2026, pero la celebración no modificó el objetivo de la franquicia: mantener una base competitiva y comenzar la construcción de una dinastía.

El título se definió el 15 de septiembre en el Toros Mobil Park, donde la novena fronteriza se impuso 2-0 en el sexto encuentro. Gilberto Celestino produjo las dos carreras del partido y el cuerpo de lanzadores de Tijuana limitó a Tabasco a tres imparables.

El bicampeonato, el siguiente objetivo

Después de los festejos, el propietario Alberto Uribe Maytorena reunió a jugadores y directivos para evaluar los factores que llevaron al campeonato y detectar los aspectos que deben mejorar durante la próxima temporada. La prioridad inmediata es buscar el bicampeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.

Omar Canizales, presidente ejecutivo de los Toros, señaló que el equipo cuenta con la calidad necesaria para aspirar a una etapa prolongada de éxito. La intención, explicó, es conservar la base del plantel campeón y competir nuevamente por el título.

Justin Turner, una de las principales figuras del conjunto, también destacó que el proyecto contempla mantener a los jugadores que hicieron posible el campeonato. El tercera base estadounidense consideró que ganar varios títulos en un periodo de diez años permitiría que los aficionados definan a los Toros como una dinastía.

Una franquicia protagonista

La historia de los Toros de Tijuana en la Liga Mexicana de Beisbol comenzó hace 22 años, cuando la organización adquirió la franquicia de los Tecolotes de los Dos Laredos. Tras una primera etapa con cambios de sede y nombre, el equipo regresó al máximo circuito en 2014 y desde entonces se consolidó como uno de los protagonistas del torneo.

La franquicia ha disputado cuatro Series del Rey y ganó tres de ellas. El campeonato de 2026, conseguido con Justin Turner como una de sus figuras y frente a unos Olmecas que llegaron por primera vez a una final, elevó las expectativas para la próxima campaña.

Ahora, Tijuana deberá conservar el equilibrio de su plantel y responder a la presión de ser el equipo campeón. El reto será transformar el título recién conseguido en el comienzo de una etapa sostenida de dominio en la pelota mexicana.