Elementos de la Policía Auxiliar de la Ciudad de México adoptaron a “Patotas”, una perrita que perdió una extremidad luego de ser atropellada y permanecer varios años en recuperación.
Tras el incidente veterinarios tuvieron que amputar una de sus patas para salvarle la vida. La perrita pasó tiempo en un refugio donde recibió atención médica y cuidados hasta lograr adaptarse a caminar con tres patas.
Los policías que participaron en su rescate mantuvieron contacto con el refugio y siguieron la evolución de “Patotas”. Finalmente la adopción fue formalizada y la perrita fue trasladada a las instalaciones del Sector 73 “Excalibur”, en la colonia Nativitas, alcaldía Benito Juárez, donde será atendida por los elementos de la corporación.
La llegada de “Patotas” fue recibida con entusiasmo por los uniformados y la perrita respondió con muestras de afecto, según reportes sobre el traslado.


