El mercado interno registró una baja en los precios de la carne de bovino luego de que se aplicaran restricciones temporales al intercambio y a determinados envíos de animales vivos como medida preventiva frente al avance del gusano barrenador.
Las medidas aumentaron de forma temporal los inventarios disponibles en el país, lo que redujo la presión sobre los precios al consumo en algunos cortes.
Para contener la plaga se implementaron inspecciones adicionales, rastreos de brotes y la liberación de moscas estériles en zonas afectadas. Asimismo, se reforzaron barreras sanitarias en las regiones que mantienen estatus zoosanitario libre.
Estimaciones del sector señalan pérdidas importantes por la reducción de ventas al exterior y por los costos derivados del control sanitario. A corto plazo, la mayor oferta interna ha moderado precios; a mediano plazo, la evolución dependerá de la persistencia de la plaga y de las medidas que adopten las autoridades y el sector ganadero.
Autoridades y productores mantendrán monitoreo y acciones coordinadas en las semanas siguientes para equilibrar la protección sanitaria con la estabilidad del mercado cárnico.


