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Embajador Johnson reconoce operación Águila Alta contra drones en la frontera

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció la operación binacional Águila Alta contra drones utilizados por grupos delictivos en la frontera entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California. El operativo se realizó del 7 al 21 de septiembre y concluyó con cinco aeronaves no tripuladas inhabilitadas por el Ejército Mexicano, una persona detenida y el aseguramiento de un arma de fuego, cargadores y cartuchos.

Johnson señaló que el intercambio de información, la coordinación operativa y el uso de tecnología permitieron a las autoridades de ambos países actuar contra drones empleados para vigilar rutas relacionadas con el tráfico de drogas y personas. También afirmó que este tipo de acciones fortalece la cooperación bilateral y contribuye a mejorar la seguridad en las comunidades fronterizas.

Resultados de la operación Águila Alta

La operación fue desarrollada en el marco de los acuerdos del Grupo Bilateral de Implementación México–Estados Unidos. Cada país realizó acciones dentro de su propio territorio, con patrullajes, equipos especializados y comunicación entre las autoridades participantes.

De acuerdo con el balance oficial, México inhabilitó cinco drones de características comerciales. Uno de ellos fue detectado inicialmente en el lado estadounidense y posteriormente ingresó a territorio nacional, donde fue neutralizado con base en información compartida con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.

Durante las acciones también fue detenido un presunto operador. Las autoridades aseguraron un arma corta, cargadores, cartuchos y un control para dron. La persona y los objetos quedaron a disposición de las autoridades competentes para determinar su situación jurídica y realizar las investigaciones correspondientes.

Coordinación contra el uso criminal de drones

La Secretaría de la Defensa Nacional indicó que los drones detectados eran utilizados por organizaciones delictivas para vigilar rutas empleadas en el tráfico de drogas y personas. La operación buscó inhibir ese tipo de actividades mediante reconocimientos terrestres, equipos antidrones e intercambio de información entre México y Estados Unidos.

El caso de Tijuana forma parte de los esfuerzos recientes para enfrentar el uso de aeronaves no tripuladas por parte de grupos criminales en la frontera. La conclusión de Águila Alta incluyó una evaluación conjunta de resultados y el fortalecimiento de los protocolos de comunicación entre las autoridades de ambos países.